Vuelta a clases: cuando la rutina vuelve, la seguridad también

Marzo trae horarios nuevos, trayectos más largos, mochilas, tacos, transporte público lleno y —sobre todo— más tiempo fuera de casa. Y cuando cambia la rutina, aumentan los “pequeños descuidos”: salir apurado, quedarse sin batería, no avisar que vas atrasado, perderte del grupo, caminar solo/a de noche.

La buena noticia: no necesitas vivir con miedo ni hacer planes eternos. Con un plan simple de 10 minutos, puedes aumentar muchísimo tu tranquilidad (y la de tu familia) para el colegio, la universidad o el trabajo.

El plan de 10 minutos 

1) Define 3 contactos de emergencia (y ordénalos)

Elige personas que sí respondan y que puedan actuar rápido:

  • Contacto 1: quien esté más disponible en horario de clases/trabajo

  • Contacto 2: respaldo (pareja, familiar, vecino/a cercano/a)

  • Contacto 3: alguien que pueda moverse o coordinar (auto, cercanía)

Tip clave: escríbeles un mensaje corto avisando que serán contactos de emergencia, para que no los pille por sorpresa.

2) Acordar un “mensaje clave” para situaciones incómodas

Un mensaje simple y neutro que signifique “necesito ayuda”:

  • “¿Me puedes mandar la receta?”

  • “¿Puedes llamarme en 2 minutos?”

  • “Oye, ¿cómo está la abuela?”

Sirve para niños/as, adolescentes y universitarios. Es discreto y funciona incluso si no quieres explicar demasiado en el momento.

3) Define 2 puntos de encuentro (por si falla todo)

Uno cerca del lugar (colegio/universidad) y otro cerca de casa:

  • Punto A: portería/entrada principal / conserjería / recepción

  • Punto B: kiosko específico / farmacia / local visible / casa de un familiar

La regla es simple: si pasa algo, nos encontramos aquí.

4) Checklist express del trayecto (30 segundos antes de salir)

  • ¿Celular con batería? (ideal +30%)

  • ¿Datos móviles y ubicación funcionando?

  • ¿Llaves y billetera?

  • ¿Ruta definida? (si cambiaste, avisa)

  • ¿Hora estimada de llegada?

Esto evita el 80% de la ansiedad de “no contesta” o “no sé dónde está”.

Seguridad por etapa: colegio, media y universidad

A) Si es niño/a (colegio)

  • Enséñale a identificar adultos seguros: inspector/a, portería, secretaría, conserje.

  • Practiquen una frase de ayuda:
    “Me perdí / no encuentro a mi apoderado, ¿me puede ayudar a llamar?”

  • Reglas claras: no irse con otra persona sin confirmación.

Mini-hábito: que siempre sepa a quién pedir ayuda dentro del colegio.

B) Si es adolescente (media)

Acá el riesgo no siempre es “grave”: también son situaciones incómodas, presión social, cambios de ruta, caminar con audífonos, etc.

  • Evitar calles oscuras o atajos “para ahorrar 5 minutos”

  • Si va a cambiar de plan, enviar un mensaje tipo:
    “Me voy por X, llego a las Y”

  • En transporte: bolso adelante, celular discreto, atención a bajadas

Clave emocional: conversación sin sermón. Pregunta:
“¿Qué parte del trayecto te da más inseguridad?” y desde ahí ajustan hábitos.

C) Si es universitario/a o está volviendo tarde

  • Acuerden “check-in”: un mensaje al salir y otro al llegar

  • En trayectos nocturnos: priorizar rutas iluminadas y con gente

  • Si usa apps de transporte: confirmar patente/auto y sentarse atrás

Tip práctico: tener listo un contacto que responda rápido, especialmente en horarios tarde.

¿Dónde entra ALARA en una vuelta a clases más tranquila?

ALARA está pensado para la vida real: cuando estás apurado/a, con mochila, con el celular en el bolsillo, o cuando no quieres llamar la atención.

En una situación de riesgo o emergencia, la idea es poder avisar rápido y enviar tu ubicación en tiempo real a tus contactos de emergencia desde la app, sin depender de escribir textos largos en el momento.

Úsalo como un “plan B” simple:

  • Te ayuda a conectar con tus cercanos cuando cada segundo cuenta

  • Te permite mantener una red de apoyo preparada (contactos + ubicación)

  • Suma tranquilidad para familias, estudiantes y personas que se mueven solas

(Y como siempre: cualquier tecnología es un apoyo, no reemplaza medidas de autocuidado ni a los servicios de emergencia.)

5 hábitos simples para todo marzo (y para todo el año)

  1. Avisar cambios de ruta (aunque sea un audio de 5 segundos)

  2. No caminar mirando la pantalla en calles solas

  3. Mantener carga: cable corto en mochila o powerbank

  4. Entrar a lugares seguros si te sientes incómodo/a (farmacia, café, portería)

  5. Confiar en tu intuición: si algo no te cuadra, aléjate

La vuelta a clases no debería sentirse como un salto al vacío. Con un plan simple + hábitos concretos, puedes recuperar tranquilidad.

Si quieres sumar una capa extra de seguridad personal para tu día a día, conoce los dispositivos ALARA y arma tu red de emergencia con tus contactos de confianza.